Algunas personas evitan pisar cementerios mientras que a otras personas nos fascina. El Cementerio de Mirogoj es una de las visitas obligadas en Zagreb y en casi todas las guías turísticas de la ciudad, «Mirogoj» aparecen en los primeros puestos.

No es que Zagreb sea una ciudad aburrida que no tenga mucho que ver más que un Cementerio. Es que Mirogoj es más que eso, es un parque, un cementerio y el lugar donde los croatas más famosos descansan. Vale destacar que Migoroj incluye miembros de todos los grupos religiosos: católicos, ortodoxos, musulmanes, protestantes, los miembros de la Iglesia de los Últimos Días y judíos. Además de que se pueden encontrar tumbas irreligiosas.

Su arquitectura, su terreno uniforme y su vegetación le dan ese toque magnifico que tiene Mirogoj. Y si bien lo vimos bajo una leve nevada y casi todo cubierto de nieve, no es difícil imaginar lo que seria en primavera.

La entrada a Mirogoj.

El cementerio queda en las afueras de la ciudad, pero si tomamos el Tranvía numero 14 rumbo a «Mikhalievats» y bajamos en “Radićevo šetalište” (poco mas de 10 minutos de viaje) y luego caminamos uno 5 minutos (en subida) nos encontraremos en las puertas de Mirogoj. El Tram tiene un valor de 4 Kunas (poco mas de 50ctvs de Euro) y el boleto sirve para viajar por 30 minutos.

Vale aclarar que se súbe al Tram y se valida el boleto en caso de no hacerlo uno puede recibir multas, y creanme los “inspectores” van camuflados y recién te das cuenta cuando te están pidiendo el boleto. No sean giles y hagan eso.

Una vez en el cementerio simplemente podemos optar por caminar y perdernos en los pasillos de Mirogoj, salvo que quieran ver algo en particular como en mi caso. Yo quería ver la tumba de Drazen Petrovic.

¿Quién era Drazen Petrovic?

Para muchos Petrovic fue el mejor jugador de basket que surgió en Europa. Llego a jugar en la NBA y si bien al principio no le fue bien, termino en un altísimo nivel jugando para los entonces New Jersey Nets (Hoy Brooklyn Nets).

Pero sus mejores actuaciones vinieron jugando a nivel internacional defendiendo los colores de Yugoslavia (Campeón en el Mundial de 1990 disputado en la Argentina entre otros títulos) y después de Croacia (Medalla de plata en los Juegos Olímpicos de Barcelona 92, cayendo en la final frente al mítico «Dream Team» de Jordan, Magic Johnson y Larry Bird).

Mitch Richmond (centro) y Drazen Petrovic (Derecha)… ah el nenito ese es un tal Stephen Curry. Foto Getty Images

Vale aclarar que durante los festejos de Yugoslavia campeón del Mundo en 1990 sucedió un incidente con una bandera Croata. Vlade Divac (Yugoslavo-Serbio) alejo la bandera de los festejos ya que consideraba que el titulo era yugoslavo y que las otras banderas de las republicas que formaban dicho país no tenían lugar. Esto provoco el enojo de su hasta ese entonces amigo Drazen Petrovic (recordemos de origen croata) el cual corto toda relación con Divac.

Este conflicto puede ser visto en el emotivo documental “Once Brothers” o traducido como “Hermanos y enemigos” aqui abajo les dejo un fragmento..

Lamentablemente la relación termino ahí por que en el verano europeo de 1993, Drazen Petrovic entrenaba junto a la selección nacional de Croacia en Polonia. Sus compañeros volarían de nuevo a casa pero Drazen prefirió volver en auto con su novia a Croacia. Su novia no era una experta conductora y en un accidente en la ruta, el auto de Petrovic se incrusto contra un camión y murió a los 28 años de edad.

Hay que entender que Croacia era una nación recién nacida, que luego de muchos conflictos nacionalistas y guerras la figura de Drazen Petrovic era como el único símbolo que representaba el orgullo croata.

No es de extrañarse que a su funeral asistieran más de 100.000 personas y su tumba hoy en día es como un lugar sagrado para los deportistas, donde muchas veces han dejado trofeos y medallas.

La sepultura de Drazen Petrovic cubierta por la nieve.

Hoy en las calles de Zagreb queda su legado, el estadio de Basket obviamente se llama Drazen Petrovic y en la puerta obviamente podrán encontrar una estatua de el hijo prodigo de Croacia.

Petrovic en las paredes de Zagreb.

Más allá de Drazen Petrovic, Mirogoj guarda los mejores humanos de una nación que es mas joven que quien les escribe. Y aun así si no conocen mucho de la historia Yugoslava/Croata es un lugar maravilloso para darse una vuelta y recorrer. Sobretodo si las condiciones climáticas acompañan no como fue en nuestro caso.

Dirección: Aleja Hermanna Bollea 27

¿Cómo llegar?: El tranvía 14 desde el centro de Zagreb.

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