No quería quedarme solo con Praga en mi visita a República Checa por lo tanto ya sabia que habia un dia que se lo iba a dedicar a otro destino. No tenía demasiadas opciones cerca. Tenía muchas ganas de ir a Brno pero eran 2 horas de tren lo cual me implicaría tener que quedarme una noche alla. Si ya se que puedo tardar lo mismo de Tigre a Capital en transporte público y lo hago ida y vuelta en el dia, pero una cosa es ir a hacer algo y otra a recorrer y no me iba a dar el tiempo que quería.

Otra opción era Pilsen, donde el principal atractivo era la cerveza que lleva el nombre de la ciudad… pero dado que no me gusta la cerveza y que no sabía muy bien que iba a encontrar me decante por la tercera y ultima opcion.

Kutná Hora es un pequeño pueblo a cuarenta minutos de tren desde Praga, si bien hay tours que te llevan para visitar al ciudad en camioneta, la verdad me parecía un poco absurdo pagar 50 euros por algo que podía hacer yo mismo por mucho menos.

Hlavní nádraží (Estacion de Tren de Praga)

Llegar a la estación de tren de Praga en la cual tomaría el tren que me llevaría a Kutná Hora era fácil, el subte de enfrente del Hotel me dejaba en la mismisima estacion de “Hlavní nádraží”. Y aquí es donde la cosa se iba a complicar e iba a sufrir el no saber checo por primera vez en todo el viaje.

Segun tenia entendido salía un tren por hora a Kutná Hora, fui a la boletería y pedí un boleto ida y vuelta a “Kutná Hora Mesto” vale aclarar que si bien esta la estacion de “Kutna Hora” hay que pedir un boleto a “Kutna Hora Mesto” ya que la estación llamada “Kutná Hora” nos deja a 3 kilómetros del centro del pueblo mientras que sacando el boleto a “Kutná Hora Mesto” tenemos la posibilidad de subir a otro tren que en 10 minutos nos deja en el centro de la ciudad. Si suena enredado todo esto pero si quiere ahorrarse caminar esos aproximadamente 3 kilómetros de nada hágalo de esta manera.

Pero yo todavía estaba en la estación de Praga y la verdad que no entendía muy bien a donde ir ni cuando. Di vueltas, lei carteles, me metí en los andenes pero la verdad no tenia idea de donde salía el tren a Kutná Hora (que por cierto no era su destino final). Volví a la boletería hasta que por fin enganche a uno que más o menos algo de inglés hablaba y me explico. Tenía tiempo, desayune por ahi y despues si al tren.

El boleto a Kutna Hora, unos 5 Euros.

Kutná Hora

Tras cincuenta minutos de viaje ya me encontraba en Kutná Hora, cambio de tren y me dirigo hacia Kutna Hora Mesto para ver el centro de la ciudad.

Llegando a destino.

Lo primero que hice fue recorrer el centro Kutná Hora que como se imaginaran no es muy grande (20.000 habitantes aproximadamente) y una de sus principales atracciones es la platería ya que la ciudad nace gracias a las minas de plata que hay en las cercanías. 

Iglesia de Santa Barbara.

Tras dar unas vueltas por el centro de la ciudad me fui a la iglesia de Santa Bárbara, una iglesia Gótica que curiosamente fue hecha para competirle a la Catedral de San Vito de Praga en una especie de demostración de “podemos hacer cosas sin la ayuda de la capital”. Y para ver que la gente de Kutná Hora es competitiva también querían competir con el Osario de Sedlec a un par de kilómetros de allí.

Santa Bárbara se comenzó a construir en 1388 pero se tomaron su tiempo para terminarla recién en 1905.

Osario de Sedlec

El mediodía ya se acercaba y el hambre me lo hacía notar. Camine por las pequeñas calles de Kutná Hora hasta que encontré un lugar agradable para comer Schnitzel (básicamente milanesa).

Schnitzel.

Despues de comer volví a la estación y tome el tren de vuelta pero parando en la estación intermedia llamada “Kutná Hora-Sedlec” y de allí caminando un par de cuadras al “Osario de Sedlec (Kostnice Sedlec). Y aca debemos decir que esta es la gran atraccion de “Kutná Hora”. El osario una pequeña capilla (Católica) ubicada debajo de la Iglesia del “Cementerio de Todos los Santos”.

El tren al Osario.

La historia cuenta que hacia 1870 la familia Schwarzenberg ,dueña de esta Capilla, contrató a un tal “František Rint” para organizar todos los huesos de los cuerpos que habían sido depositados en el Osario de Sedlec. El resultado no fue el esperado por la familia ya que el señor Rint acomodar los huesos de diferentes maneras. Replicó el escudo, hizo una lámpara y decoro toda la parte inferior de la capilla con los huesos. El resultado fue esta obra de arte hecha con restos de seres humanos.

La visita al Osario es corta ya que hay bastante gente y el lugar es muy chico, emprendí mi viaje de nuevo a la primera estación donde había llegado a Kutná Hora y espere el tren que nuevamente me llevaría a Praga.

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